Hoy nos toca uno de esos momentos que aunque sabíamos que tenía que ocurrir, nunca nos hacemos realmente a la idea. Hoy nos despedimos de Don Pedro, este fin de semana marcha para la casa de Carabanchel.

Aquí ha compartido, vivido, regalado y disfrutado los últimos 20 años. Unos años donde la entrega a todo y a todos ha sido su bandera. No terminaba un curso sin las obras de teatro en las veladas, sin que al claustro nos acercara un refrescante heladito al llegar el calor, sin que sintieras que Don Pedro andaba por allí, para estar contigo y que nunca, nunca, nunca pensaras que estás solo.

Pastoral, clases de religión, guiones, veladas, detalles, disponibilidad, paciencia, ejemplo…todo esto y mucho más que guardaremos en nuestro corazón ha supuesto el paso de Don Pedro por Santo Domingo Savio.

¡Millones de gracias por todo! Realmente dejas una huella que ni se va a borrar ni queremos que así sea… ¡nos veremos seguro muy prontito!